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miércoles, 25 de julio de 2018

     
Cuarta Transformación o transformación de cuarta
   
Hugo Páez
 
Hasta el momento parece más una transformación de cuarta, que la Cuarta Transformación.
Los bandazos de Andrés Manuel López Obrador con el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) apuntan a suprimir el proyecto, más que a perseguir a los corruptos involucrados en las contrataciones y disposiciones de una obra imprescindible para la evolución país, en el corazón de la república, que en concordancia con la administración saliente, queda congelado hasta la consulta de octubre.
A la vez, esta consulta popular está encaminada a evadir la responsabilidad del gobierno entrante en la toma de decisiones, ya pretende facturarle al ‘pueblo’ la probable supresión del proyecto, aún con los enormes costos de esta medida.
El equipo de transición de Morena ha logrado que en decenas de miles de hogares la zozobra sea el centro de mesa de discusiones sobre “lo que pasará con la división de familias por la reubicación de las secretarías... por los recortes salariales. por la eliminación de decenas de miles de empleos… por la contracción de la economía doméstica”, como efecto colateral de estas medidas.
Tiene razón Andrés Manuel, sin conocer el detalle, cualquiera apostaría que el proyecto y los contratos del Nuevo Aeropuerto están inflados, gracias al antecedente de la Estafa Maestra y por el paso de Rosario Robles por Sedesol, por la fuerza corruptora de Odebrecht, de Higa y de los contratos de medidores de electricidad tasados en miles de millones de pesos de la CFE con el Grupo Iusa de Carlos Peralta Quintero, y muchos más.
En las administraciones federal, estatales y municipales, ‘el diezmo’ (soborno del 10%) en licitaciones es una actitud tan común que se presta a bromas nauseabundas como parte de la imperante cultura de la ilegalidad, no obstante, se trata de combatir la corrupción y castigar a sus actores, NO de cancelar proyectos para cumplir pactos de impunidad.
López Obrador extendió indulgencias a priori con el propósito de evitar que le sabotearan la llegada a Palacio Nacional, ahora las está cumpliendo, a expensas de que su Cuarta Transformación mute en una transformación de cuarta, draconiana.
Está grave contradicción, y la promesa de campaña de echar abajo el Nuevo Aeropuerto, de reubicarlo o modificarlo, lo metió en el laberinto perverso que ahora estará en manos de la ‘decisión popular’.
Los proyectos de infraestructura son vitales.
Va uno de tantos ejemplos: el desarrollo de China, un país cimentado en el comunismo de Mao Tse-Tung (Zedong en pinyin) de la posguerra (1949-1959) que inició el despegue económico, científico y tecnológico con Deng Xiaoping en 1983, se consolidó con la llegada al poder del ingeniero Jiang Zemin en 1993, continuó con Hu Jintao en el 2002 donde se consolidó China como el gran cotrapeso económico de Estados Unidos, hasta el actual Xi Jinping.
Siete de los 10 puertos más importantes del mundo están en China (Shanghai, Shenzhen, Ningbo-Zhoushan, Hong Kong, Guangzhou, Quingdao y Tianjin) -EEUU lo sigue a una gran distancia- y la República Popular se ha apoderado de importantes puertos en todo el mundo con una inversión de 45 mil millones de dólares desde el 2010, con la adquisición completa o parcial de 40 de ellos.
Para México los aeropuertos son una alternativa frente a una flota marina deficiente y el retroceso en la Marina Mercante de pasar el control de los puertos a la Secretaría de Marina de Vidal Soberón Sanz, irónicamente como premio -con una inversión de 62 mil millones de pesos- por la lucha contra el crimen organizado, uno de los grandes fracasos de esta administración.
De 171 Estados miembros de la Organización Marítima Internacional (OMI), sólo en 13 sus puertos son controlados por la Marina Naval Armada (*), esta decisión trascendental que deberá revisarse por el nuevo Congreso dominado por Morena, encabezado en las dos cámaras por Ricardo Monreal Ávila y Mario Delgado Carrillo (posible).
Antes de que este movimiento fuera avalado por el Senado en diciembre del 2016, funcionarios de la SCT de Gerardo Ruiz Esparza levantaron la voz, la comunidad de la Marina Mercante lo denunció en organismos internacionales, se desataron enfrentamientos entre elementos de la marina naval y la armada (10 agosto 2016 http://ow.ly/Zled306dbJa).
El próximo miércoles, López Obrador cumplirá apenas un mes de ganar la elección presidencial, y las decisiones se precipitan día a día. Las ganas de gobernar rebasan a su equipo, la próxima Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, promueve el debate para legalizar una serie de drogas y de inmediato enfurece a la Casa Blanca de Donald Trump, pero embarca a las ONG´s que están dispuestas a secundarla en esta saga, sin embargo, el martes dio marcha atrás para NO entorpecer las negociaciones del TLCAN, para lo cual cambió la narrativa: “Se trata de pacificar a México NO de legalizar las drogas”, 48 horas antes, se dio a conocer una carta enviada por AMLO y Ebrard a Donald Trump, calificada de “zalamera” por medios tradicionalmente afines a Morena.
En esos tropiezos, el virtual presidente electo presentó al equipo de asesores de seguridad para plantear soluciones al problema de la violencia -el primordial en la percepción ciudadana- llega a la reunión el dream team sin experiencia, rodeado de cámaras y reporteros: Alfonso Durazo Montaño, Olga Sánchez Cordero, Marcelo Ebrard Casaubón, el impresentable Joel Ortega, y de pronto aturde en redes sociales y medios de comunicación una gran rechifla de la feligresía de López Obrador, cuando aparece unos pasos atrás de él Manuel Mondragón y Kalb “El Represor”. Se acabaron las reuniones, escondieron a Mondragón y todo quedó en impasse… hasta nuevo aviso.
Ya con la adrenalina abajo, y tendido en la hamaca de su rancho en Palenque, de un salto Andrés Manuel regresa a la CDMX por el destape del escándalo de la ilegalidad del Fideicomiso del sismo 19s-2017 “Por los demás”, ganador de una multa de 197 millones de pesos.
El virtual presidente electo revienta contra las instituciones electorales, las intimida, y tacha la actitud de los consejeros como “vileza”. El presidente del INE Lorenzo Córdova Vianello casi le pide perdón, no obstante, Morena se va a tribunales de la mano de Horacio Duarte -abogado defensor en el caso de El Encino- quien contraataca para someter al Trife de Janine Otálora Malassis, que ya había recibido la visita de Porfirio Muñoz Ledo para ‘ablandar’ a los magistrados.
Y ya no le sigo, son demasiados vientos en una tormenta que apenas inicia: la de la Cuarta Transformación, que hasta el momento parece una transformación de cuarta.
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