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martes, 6 de octubre de 2009

Javier Lozano, golpe de timón del PAN

Hugo Páez

Podría ser el cambio de actitud esperado desde los primeros días de gobierno de Vicente Fox, y que hasta la fecha el panismo no lo ha logrado.
El conflicto sindical de Martín Esparza con Javier Lozano Alarcón es el acomodo en el tablero para escenificar los nuevos tiempos de la relación prometida del PAN-gobierno con sindicatos.
Diversos sectores productivos, organizaciones de empresarios y compañías transnacionales se quedaron esperando el golpe de timón en el gobierno de Fox y hasta ahora de Felipe Calderón. Pasó casi una década de las promesas del Acción Nacional que llevarían al país a nuevas formas y mejores resultados, pero al contrario, Elba Esther ganó fuerza y concesiones para sus generales y su sindicato de maestros, a cambio de apoyos corporativistas, electoreros que no pudieron medirse, como lo reclamó Manuel Espino Barrientos.
Ahora la maestra está buscando su mejor opción. En el olvido quedarán los agravios y hasta la expulsión a que fue sometida en el PRI, solo bastará esperar los tiempos adecuados, pero las huellas indican que tiene un pie adentro.
Javier Lozano tiene todos los ingredientes a la mano para justificar el golpe: una elección corrupta que en teoría valida el triunfo de Martín Esparza, pero documentada en sentido contrario; una compañía eléctrica con deficiencias, mala operación y un pasivo impresionante; un conflicto en puerta que pondría los elementos para que la Comisión Federal de Electricidad tomará el control de Luz y Fuerza del Centro.
El gobierno panista podría evitar un abuso sindical, rescatar una empresa en quiebra y empezar los cambios esperados entre el gobierno federal y los sindicatos, como dije anteriormente, cambios prometidos desde la campaña de Vicente Fox Quezada.
Un punto de conflicto dentro del panismo derrotado el 5 de julio fue precisamente el trato del gobierno federal con los sindicatos. Manuel Espino lo consignó desde el triunfo de Felipe Calderón en el 2006 que la relación con el sindicato de Elba Esther Gordillo fue dañino para el gobierno federal que cedió posiciones importantes.
Los tiempos son difíciles, como las últimas cuatro décadas del país, nunca se darán las condiciones adecuadas para echarse otro problema a custas, pero Javier Lozano parece conciente del alcance de la contienda y que el resultado va a hacer historia en su partido, esa que están esperando los que votaron por el PAN desde el 2000.