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miércoles, 23 de noviembre de 2011

Para desánimo del PAN, Felipe si sabe perder

SUCESION PARA PRINCIPIANTES
Para desánimo del PAN, Felipe si sabe perder
Hugo Páez

         Con el último obstáculo librado en casa, Enrique Peña Nieto se consolida como el principal oponente del PAN y de Felipe Calderón, muy por encima de Andrés Manuel López Obrador.
Manlio Fabio Beltrones se quedó en la antesala de la campaña interna. Estiró los tiempos, sin embargo se retiró a tiempo, aprovechando cada hora de maniobra que le dio el calendario sin violentar la contienda. Al final depositó su capital político en la piedra de los sacrificios, y le quitó carga al aspirante puntero que va ligero en la carrera presidencial con una competitividad incuestionable.
A favor de Peña persiste la contienda interna del PAN; las voluntades mas influyentes del partido mantienen a tres candidatos, a pesar la mecánica que atomiza el esfuerzo, en lugar de concentrarlo en un solo aspirante.
¿Cuál es el plan de Gustavo Madero? ¿El de Felipe Calderón? Se preguntan los panistas desesperados, aferrados a un plan “B”, hasta ahora intangible, que les permita conservar el poder contra toda evidencia que dice lo contrario.
Se formulan tesis que parecen mas terapias de superación, que rutas reales para vencer a sus oponentes en las alianzas encabezadas por el PRI y el PRD.
Sin embargo también se diluyen las esperanzas albiazules al ver la vocación democrática de Felipe Calderón; dejó que hablaran las urnas en el Estado de México y en Michoacán, sin        la menor intención autoritaria.
La declinación de Marcelo Ebrard apresuró los tiempos en el PRI; la de Manlio Fabio Beltrones tendría que acelerar una decisión en el PAN, o cuando menos un reajuste de la estrategia para evitar diluir el esfuerzo entre tres, pero el tiempo juega contra Ernesto Cordero y los ánimos por empujarlo en las encuestas a un segundo lugar alargarán el calendario.
El ex Secretario de Hacienda presentó su proyecto sin gran punch; de nuevo la descoordinación con Presidencia de la República provocó que el mismo día se anunciara la designación del nuevo Secretario de Gobernación Alejandro Poiré. Fue inevitable la competencia en medios de comunicación. Errores tan elementales tienen sus costos, y en este caso no hay capital político para despilfarrar.
¿Qué sigue para Enrique Peña..? No equivocarse, protegerse, y algo de lo que solo él puede estar seguro: estar limpio de cadáveres en el closet.
         ¿Y para el PAN..? Acelerar los tiempos o seguir por la ruta trazada, así podrá presumir de la única elección interna democrática, en comparación con las designaciones del PRI y el PRD que seguramente van por el camino de la aclamación del candidato único; o se verán obligados a registrar candidatos paleros para hacer posible la precampaña.
         Tendría que cerrar esta columna con la frase “Pero no todo está dicho” ¿Será? ¿Usted que piensa?