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martes, 2 de junio de 2009

Embestida del PRI avala eficiencia de Germán

El PRI entró tarde a la auto repudiada guerra sucia electoral que inició el presidente del PAN Germán Martínez Cázares, sin el aval del Consejo Político Nacional de su partido, pero sí con el de su jefe.
El calificativo fue importante en las primeras contiendas que el tricolor intentó detener sin éxito por medio del Instituto Federal Electoral. Insistió, como si en las contiendas existieran guerras limpias, pero al final se obligó a tomar la opción de contraatacar con la misma arma mediática.
Igual que sus oponentes azules fabricó un video critico, libre de reglas de convivencia, y lo publicó el fin de semana en internet para enfrentarse como pensó que debía hacerlo desde un principio, y no después de las resistencias de Beatriz Paredes Rangel, sospechosas por dejar pasar el lodo que ensucia a sus oponentes de partido, que podrían ayudarle a despejar el camino rumbo a la presidencial del 2012.
Al subirse a la arena, el PRI emparejó las reglas, se acabaron las alegorías a la limpieza que jamás existió. Esta nueva postura certifica la eficiencia del método de Germán, que hizo y sigue haciéndoles daño, y eso en términos de resultados es correcto.
La elección intermedia depende de cientos de campañas en territorios muy definidos, en las que importa el trabajo de campo, conocimiento del candidato y un sinnúmero de variables, indudablemente la campaña general ayuda, más si penetra como la anti crimen contra el PRI, cimentada en una lucha real contra el narcotráfico en la que se detienen a funcionarios de los tres grandes partidos, en apariencia sin distinción.
A pesar de estar arriba en las encuestas de preferencias electorales, la desesperación del priismo, debilitado en la guerra mediática, derivó en una respuesta iracunda, que avala los próximos ataques del PAN.
De nada sirvió el chantaje del PRI que amenazaba con retiro de apoyos en el Congreso para sacar reformas de leyes que a fin de cuentas fueron mutiladas y resultaron insuficientes para los propósitos del Calderón y el PAN.
Calderón retardó el divorcio con el PRI y elevó la desventaja electoral, sin embargo en estos momentos está posicionado como nunca y difícilmente detendrá la guerra de Germán Martínez.