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jueves, 11 de febrero de 2010

La prioridades de Calderón: que no le arrebaten el partido y detener al PRI

Hugo Páez

· Necesario que Gómez Mont revele motivos de renuncia al PAN.
· Segundo Secretario de Gobernación que se va al equipo contrario a Calderón en Acción Nacional.

Felipe Calderón llegó a Ciudad Juárez en medio de un paisaje impensable tres años atrás, cuando emprendió la saga contra el crimen organizado que algunos consideraron estaría en un nivel aceptable de control desde inicios del 2009. Antes de las elecciones del 5 de julio. Solo es una muestra de métodos fallidos y supuestos consejos certeros que revelan la arrogancia de los incapaces que lo rodean.
El terreno que pisa hoy se convirtió en un paraje tan brutalmente golpeado por la realidad y la impotencia, que se antoja de ciencia ficción, con miles de soldados y federales armados, alertados por la guerra de nervios que los pueden disparar en redondo a la menor sospecha,
El presidente llega a la ciudad más violenta del mundo con una gran baja en la arena política, el Secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont. Empeño su palabra para lograr acuerdos con el PRI en el Congreso, que posteriormente reventó el PAN con alianzas perredistas. No lo soportó, un Secretario de Gobernación que no representa la palabra y los compromisos de su presidente es de opereta, de cartón.
La dureza de Juárez seguramente cala en la piel del presidente ante la amenaza de que todo México se convierta en variaciones de la ciudad fronteriza.
El flanco abierto de su partido es una herida que limita la libertad de acción del presidente. Son urgentes las maniobras coordinadas con Cesar Nava para que el grupo de panistas inconformes, encabezados por el ex presidente Vicente Fox, no le arrebaten el partido, y, en consecuencia, la designación del candidato presidencial del PAN.
No hay tiempo, se acercan con celeridad las elecciones que determinarán la posibilidad de reelección de Nava. Con Fernando Gómez Mont, van dos Secretarios de Gobernación que se pasan al equipo contrario del presidente, primero fue el infame despido de Francisco Ramírez Acuña para instalar en Bucareli a Juan camilo Mouriño. El primero lo destapó como precandidato y apoyó aún contra la voluntad del entonces presidente Vicente Fox.
Indudablemente, la prioridad de Calderón no es la inseguridad es detener al PRI y que grupos contrarios no le arrebaten su partido, el PAN.

Un comisionado para Ciudad Juárez

La descomposición lo amerita, los hechos, la tragedia y el explosivo crecimientos del problema, amerita la designación de un comisionado federal para Ciudad Juárez. Que viva, respire y atienda la violencia minuto a minuto, las 24 horas, los 7 días de la semana. Los meses que sean necesarios.
La principal causa de la entropía en la ciudad fronteriza más violenta del mundo es que los tres niveles de autoridad se atropellan, se bloquean, con resultados negativos en un operativo que transitó de conjunto a coordinado.
El jueves llegó Felipe Calderón a la zona de guerra. Una escena inimaginable, a tres años de que se planteó “recuperar el territorio”, como solían decir al inicio del sexenio Genaro García Luna, Eduardo Medina Mora y Francisco Ramírez Acuña. Dos los tres encargados de la seguridad federal que ya no están por motivos pocos explicados. Los alejaron del gobierno federal; uno, exiliado de su propio gobierno panista en la Cámara de Diputado; el ex procurador, en la embajada mexicana del Reino Unido.
Quedaron en el campo de batalla figuras como Edgar Millán, Igor Labastida, Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos. Se develaron complicidades con el narcotráfico de otros, como el ex titular de la SIEDO, Noe Ramírez Mandujano y Gerardo Garay.
Jorge Tello Peón, estratega y tutor del grupo que en algún momento estuvo bajo su mando y ahora se encuentra disperso encabezando organismos de seguridad pública, abandonó el barco entre desencuentros, incompatibilidad de caracteres, e ideas viejas que pretendía imponerse en problemas nuevos.
En el camino, tres grandes problemas, ajenos a la inseguridad, se traslaparon para Calderón: la epidemia de influenza, la crisis económica y los terribles resultados del 5 de julio para su partido. Obligado a aceptar la cabeza de Germán Martínez y a controlar el motín del barco para no perder el control del PAN, tuvo que operar la crisis personalmente. De nueva cuenta se repite la amenaza en la elección de las 12 gubernaturas. Un experimento de alianzas que de resultar fallido no solo arriesga la reelección de Cesar Nava, sino, de nuevo, el control del partido.
Mientras tanto, 16 jóvenes fueron masacrados. Hecho meramente anecdótico entre los más de 16 mil ejecutados de su administración.
En medio de la tormenta, un mal augurio. Barak Obama, el presidente que no inició la saga con Felipe Calderón, recorta la ayuda de recursos contra el narcotráfico. México es el país de Latinoamérica más maltratado con un 30% de reducción en el presupuesto. El “socio estratégico” no representa un problema considerable. En otras palabras, el compromiso de este lado del Río Bravo, en un problema íntimamente ligado entre los dos países, no es el mismo compromiso, del otro lado del Río Bravo.

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