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martes, 19 de enero de 2010

La ceguera nocturna del ejército

Hugo Páez

Un flanco débil tiene el ejército mexicano, no puede realizar vuelos nocturnos eficientes contra los cárteles de la droga. En otras palabras, frente al tráfico aéreo del narco en la oscuridad de la noche, las fuerzas armadas de México pueden hacer poco.
Los radares militares detectan vuelos sospechosos, sin embargo, la capacidad para seguir rutas, persecuciones y detenciones es casi nula. No hay equipo adecuado y el trasiego de droga tiene un gran espacio para operar.
En silencio, el Plan Mérida contempló esta situación crítica, sin embargo, el flujo de la ayuda no es ni remotamente proporcional a la respuesta del crimen organizado en la guerra librada en nuestro país, amén de que los consejeros del presidente Felipe Calderón no fueron capaces de estimar la magnitud del problema.
La ceguera nocturna de la Fuerza Aérea Mexicana es una urgencia en esta guerra sin límites, sin miedos, capaz de construir un lenguaje iconográfico con descabezados, pozoleros, cobijas, cinta canela, AK-47 y zetas.
El repliegue del ejército en Juárez tiene daños incalculables, no solo mediáticos, la situación no es nueva, se le había advertido en el 2006 al entonces presidente electo Felipe Calderón en un documento: no le ganamos la guerra ni a Guatemala.
Al arranque de la guerra el presidente carecía de opciones, decidió aventarse con lo que había a la mano para instaurar el orden en la ciudad más violenta del mundo y envió a su institución mas acreditada de México: el ejército. No funcionó, los militares realizaron actividades policiacas sin capacitación, en consecuencia empezaron las violaciones de derechos civiles.
Partidos políticos y organizaciones civiles pidieron su retiro de las calles en medio de denuncias de asesinatos de inocentes en retenes por confusión.
El panorama era realmente desolador para iniciar enfrentamientos directos contra el crimen organizado, ha demostrado gran capacidad de compra de equipo y reclutamiento de personal especializado del ejercito y las policías del país. Cada flanco débil es una oportunidad para el enemigo, la deficiencia para realizar vuelos nocturnos debe ser una prioridad inmediata.